Se trata de cómo se sintió, no solo de lo que pasó
Lo que hace que un parto sea traumático muchas veces es haber sentido miedo, falta de control o que no te escuchaban. Dos personas pueden tener el mismo parto y vivirlo de maneras muy distintas.
Tal vez el parto no se pareció en nada al plan. Tal vez fue aterrador, apresurado o doloroso, o sentiste que no te escuchaban. Tal vez todos te dicen “lo importante es que el bebé está sano”, y tú dices que sí mientras una parte de ti sigue en ese cuarto. Un parto puede salir bien médicamente y aun así ser traumático. Lo que sientes es real, y tiene tratamiento.
Lo que hace que un parto sea traumático muchas veces es haber sentido miedo, falta de control o que no te escuchaban. Dos personas pueden tener el mismo parto y vivirlo de maneras muy distintas.
Recuerdos que regresan de golpe (flashbacks) o pesadillas, evitar cualquier cosa que te recuerde el parto, sentirte en alerta o como anestesiada (sin sentir nada), o sentir pánico al pensar en el hospital o en otro embarazo. Algunas mamás desarrollan estrés postraumático (TEPT) después del parto.
El trauma del parto y la depresión posparto se tratan de forma un poco distinta, y las dos responden bien al tratamiento. La terapia enfocada en el trauma ayuda a muchas mamás.
Algunos hospitales te explican tu expediente en una cita de seguimiento. Entender el porqué ayuda a sanar a algunas mamás.
Con un consejero o consejera, un grupo de apoyo o alguien que te escuche sin tratar de arreglarlo. A algunas mamás también les ayuda escribirlo.
Si piensas tener otro bebé, un proveedor de salud en quien confíes y un plan de parto que diga cómo quieres que te hablen y te mantengan informada pueden hacer una diferencia real.
Si los recuerdos del parto te traen un pánico que no puedes calmar, no te dejan cuidarte a ti o a tu bebé, o vienen con pensamientos de hacerte daño, llama o envía un texto a la Línea Nacional de Asistencia a la Salud Mental Materna al 1-833-852-6262 (llamada o texto, a cualquier hora; atienden en español), o llama o envía un texto al 988 (para español, marca 2 o envía AYUDA por texto).
Tu cuerpo y tu mente merecen cuidado después de un parto difícil.