No es por criar mal ni por falta de esfuerzo
El TDAH está muy ligado a la genética y al desarrollo del cerebro. Los niños con TDAH por lo general quieren hacerlo bien y también se sienten frustrados.
Temas › Cuando tu hijo o hija funciona distinto
Las mañanas que se desmoronan. La carpeta olvidada, otra vez. La maestra que dice “es muy inteligente, si tan solo se concentrara”. Y los otros papás, cuyos hijos parecen quedarse quietos sin esfuerzo. Si te has estado preguntando si es TDAH, tal vez también cargas una preocupación callada: que sea por cómo crías. No lo es. El TDAH es una diferencia en cómo el cerebro maneja la atención, la actividad y los impulsos, y es una de las condiciones de la niñez que más se han estudiado.
El TDAH está muy ligado a la genética y al desarrollo del cerebro. Los niños con TDAH por lo general quieren hacerlo bien y también se sienten frustrados.
Algunos niños son sobre todo hiperactivos e impulsivos. Otros, más a menudo las niñas, son sobre todo distraídos: soñadores, desorganizados, con dificultades calladas. Ese segundo tipo es fácil de pasar por alto.
Tu pediatra puede evaluar si hay TDAH desde los 4 años, con información tuya y de los maestros o cuidadores, y revisando otras causas, como problemas de sueño, de audición o de aprendizaje.
Para niños en edad preescolar (de 4 y 5 años), el primer paso es la terapia de conducta que se les enseña a los padres. Para niños en edad escolar, se recomienda apoyo de conducta y medicamento juntos, con apoyos en la escuela. La capacitación para padres es un acompañamiento para ti, no un juicio sobre ti.
Las rutinas con dibujos, las instrucciones de un solo paso, los descansos para moverse y los elogios por el esfuerzo suelen ayudar. Conectar antes de corregir funciona mejor que acumular castigos.
El TDAH muchas veces viene de familia. Si las descripciones se parecen a ti, eso es común, y es bueno investigarlo por tu propio bien.
Llama al médico de tu hijo o hija si se está haciendo daño o le hace daño a otros, si tiene cambios grandes en el sueño o en el ánimo, o si la ansiedad o el rechazo a ir a la escuela están empeorando. Si tu hijo o hija habla de querer morir, llama o envía un texto al 988 (para español, marca 2 o envía AYUDA por texto) o llama al 911.
Los apoyos en la escuela importan mucho con el TDAH. Y si esto te está desgastando, eso también merece cuidado.